Relatos

La Verdad

No son necesarios los disimulos. Bordear nuestro cuerpo con incertidumbres vanas. Dejar abiertas heridas tan profundas que alteren nuestro espíritu hasta dejarlo hueco, estático, moribundo. No son indispensables los engaños. Más allá de nosotros mismos, me perteneces y te pertenezco. Sin que exista más verdad…  Por ahora. Tal vez después te irás. Te arrastrará la... Leer más →

Cuando muere el amor.

    Te vi pasar, tan lejana, tan ausente, como si hubieran sido siglos los momentos sin mí. No pareces extrañarme. Ni que mi ausencia aún te duela. Parecías feliz, segura de ti misma. Fuerte como una roca. Volvió tu sonrisa, aquella que creías haber perdido. Si hubiera sabido cuanto me dolería tu olvido, jamás... Leer más →

Promesa de amor

Myrna del Carmen Flores

Las casas pintadas de colores fuertes le daban un toque alegre al pueblo, que contrastaba con la tristeza de Celia Medina y Pablo Contreras. Caminaban de la mano rumbo a la terminal de autobuses, donde el joven comenzaría su travesía hacia los Estados Unidos.

—Voy a extrañarte tanto, tu voz, tus ojos, tu cabello ensortijado, déjalo siempre largo, así, libre. Me voy para luchar por un futuro mejor. ¿Me esperaras? Júramelo.

—Por siempre—respondió la muchacha—. Te lo juro. No cortaré mi pelo hasta que vuelvas, será una señal de que estoy unida a ti. Pero tú también promete que no te enamoraras de otra en ese lugar.

—¿Quién tan bella como tú? Nadie.

—Prométemelo.

—Claro que sí. Volveré por ti.

—Si un día me olvidaras me transformaría en un ser sin alma, mi vida terminaría y mi carne se uniría a la naturaleza, al fuego, a la tierra, al agua…

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Sor Juana y los hombres necios

Sor Juana y Sor Gabriela, la novicia asignada a la primera para su cuidado e instrucción, se encontraban sentadas frente al escritorio de la madre superiora. La joven colocó sus manos en el regazo y permaneció con la mirada baja. —Escuchadme bien, hermana, tal vez la anterior madre superiora os permitía estas libertades, pero a... Leer más →

Veneno II

Chris transita por el callejón, ha seguido cada una de las indicaciones, al final, localiza una pequeña puerta. La llave para abrirla está bajo el bote de basura. La introduce en la cerradura, entra, camina diez pasos, a su izquierda, se encuentra el interruptor de la luz. No lo encenderá hasta que se le indique.... Leer más →

Promesa de amor

Las casas pintadas de colores fuertes le daban un toque alegre al pueblo, que contrastaba con la tristeza de Celia Medina y Pablo Contreras. Caminaban de la mano rumbo a la terminal de autobuses, donde el joven comenzaría su travesía hacia los Estados Unidos. —Voy a extrañarte tanto, tu voz, tus ojos, tu cabello ensortijado,... Leer más →

Impacto

A través del parabrisas, Regina observó al conductor del automóvil frente al suyo, aproximándose con tal rapidez que el accidente fue inminente. Por la mañana no había desayunado, a pesar de los ruegos de su madre. Cada mañana era lo mismo. No le apetecía, pero ella insistía en preparar algo. Lo entendió en el instante... Leer más →

Lluvia

La lluvia no cesa. No soporto el sonido del agua sobre la acera, no disfruto observarla a través de las ventanas. El sol se esconde, igual que mis deseos de continuar. Antes me gustaba, antes salíamos a mojarnos la cara con las gotas frías, sin importarnos el invierno o la gente que nos miraba, porque... Leer más →

Olvido

¿Cuándo dejará mi boca de besar tu nombre? ¿Y mis oídos de escuchar los te amo que no pronunció ya? ¿Cuándo mis ojos se cerraran por las noches, sin que aparezca tu imagen burlándose de mi vida? Me pregunto si mis sueños alguna vez dejarán de correr hasta ti, intentando de manera absurda alcanzarte. Tal... Leer más →

Visitante

Al despertar vio a un hombre desconocido dentro de su alcoba, de espaldas a ella, mirando hacia la calle por la ventana. —¿Qué hace aquí? ¿Quién es usted? ¿Cómo entró? —Yamilet buscó su celular sobre el buró. El hombre giró hacia ella y sonrió con indulgencia. —Son demasiadas preguntas, que no puedo responder. No hay... Leer más →

Café Por La Mañana

Javi estaba sentado a la mesa mientras Selene le apuntaba con una pistola. Sus dedos en el gatillo temblaban, al igual que sus emociones, pero no era momento de ser débil. —Adelante. ¿Qué te detiene?—la alentó mientras daba un nuevo sorbo a su café. —No creas que no lo haré. Se encogió de hombros y... Leer más →

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